La zeolita ofrece una solución ecológica al problema de los purines, especialmente relevante en muchas zonas de España. Puede utilizarse para absorber la fracción líquida del purín y, una vez saturada, aplicarse en campos agrícolas como fertilizante de liberación lenta.
La zeolita retiene el amoníaco y evita la formación de nitratos, ayudando a prevenir la contaminación de acuíferos y favoreciendo una liberación controlada de nutrientes para las plantas.
Estas aplicaciones están siendo estudiadas en diferentes proyectos internacionales, como los desarrollados en el Rancho Chinobampa (México), así como en numerosos estudios científicos disponibles en nuestra sección de I+D.